sábado, 10 de noviembre de 2012

Censurado al singular





¿Quién detendrá los miedos que se disparan
sobre avenidas paralelas
mientras me llevan atada
ahorcada
y cabalgando repeticiones?
¿Dónde estaré
cuando, al fin, se detengan?
¿Qué quedará entonces
de lo que fui
antes de ese después?
Tal vez no encuentre la forma
de ser la nueva yo misma
y quede atrapada
en fotos y cajitas de recuerdos
que se renuevan en ecos.
O, quizá el otro lado:
despertar al fin
a la verdad
hecha a medida
donde haya aprendido el adelante
corriendo más rápido
que las excusas,
y que el tiempo cuadrado de los relojes.
Ahí, entonces.
el alrededor quizá tenga gusto
a todas las intensidades
a jardines sin bordes
y a milagros amasados
por mi propia magia.  

domingo, 4 de noviembre de 2012

El más allá del más acá





Últimamente muchos tienden a iniciar
un proceso trascendental hacia el algo más
terminando invariablemente
en una especie de triángulo de las Bermudas
donde (según dicen las teorías),
no existen formas de retorno
o,
quizá
en el punto del allá adelante se esté tan bien
tan a gusto con uno-mismo-uno-todos
que no den ganas de venir a avivar gente
que llene el otro lado de vamos de vacaciones
o de pongamos un puestito de venta de algo
para aprovechar la oportunidad.
Igual me gustaría saber
qué hay en el otro extremo
de la mística (y mítica) bandera 
de llegada procesal
que enarbolan tantos viajeros,
porque de este lado
como que no hay muchos misterios
y ya ni los arcoiris ni los ovnis
tienden a querer venir de visita
a que les inventen historias
para entretener a los que se quedan.

viernes, 5 de octubre de 2012

Vidas en línea




Ciertas situaciones
tienen como una forma
de no salirse de ninguna línea.
Quizá tenga una cierta ventaja
al ser muy larga, e ir y venir
(indecisa  ella), 
dando tantas vueltas
dibujándose por muchos lados
aún donde no parece.
Y esto, con el tiempo, sería una forma
sutil y disimulada
de envolver el todo
donde usted díría:
“pero mirá vos, y eso que era una sola raya”
hasta que la mencionada se cruza consigo misma
en un punto de esos complicados
formando como un nudo
en donde el tiempo se detiene en el enredo.
Entonces es el momento de elegir
si quedarse a desatarlo
envolviéndose más y más
en la maraña de la cuestión
o también puede optar
así, sin más, por mudarse de trazo
en busca de otras líneas
de las que alardean derecheces,
bien rectas y sin tantas ganas
de introspecciones y rulos.
No sé que elegirá usted,
pero yo, al menos,
le voy pidiendo al mozo la cuenta
mientras afilo la tijera

y el adiós.

Epidemias postmodernas





Dicen que la intermitencia
tiene como un don de contrastes;
aunque si yo debo opinar,
diría que
sólo es un bicho
que salió de la caja de Pandora
y se hizo plaga
por acá cerca.

martes, 25 de septiembre de 2012

Mi experiencia con la fe






No
en mi caso
la fe no mueve montañas;
ni siquiera una piedrita
de esas con las que suelo tropezarme
cuando camino distraída.
En mi caso
la fe
tiene como una forma
de tirarse bajo un árbol
a ver qué pasa,
y no hay quien le diga
que se levante
o que haga eso
de convertir agua en vino.
No, señores,
en mi caso
la fe
sólo me mira,
se ríe,
bosteza
y espera
(con fe)
a que me desaparezcan
las ganas de evocarla.

sábado, 22 de septiembre de 2012

Primaveras 1 a)




1 a) La primavera no llega hasta que sentís que el perfume del alrededor parece haberse convocado en tus ojos y te habla. Entonces la piel anhela eso que te rodea  y aprovechás y decís:
-         Hey, mundo! Quiero que esto que está afuera me entre un poco y que de tan profundo no se sepa qué soy yo y qué es el resto.
-        Así sea- dice Algo y se mete en vos que ahora sos todo y tu perfume es fresia y frutilla en colores amarillorojoverdeazulados, viajando en vientos que recorren a otros seres que suspiran por un poco del mismo afuera, y que están a esto de hablarle a Miss Springtime para ver cómo hacen para engullirse lo externo, o mejor dicho para zambullirse hacia lo interno de esa magia, y así  todo se hace círculo que vuelve al punto 1 a), justificando por qué esta estación tiene aroma y gusto a tanto y a muchos que se abren como si fueran flores-frutas y demás cosas maravillosas que son eternas hasta diciembre.



lunes, 10 de septiembre de 2012

Enruedada




Recuerdo cuando trepé a esta rueda
y me viajé lejos los impulsos 
subida a su redondez de círculo que siempre está yendo.
Eso mismo, tal vez, marcó la hora del descenso
eso de estar andando, siempre
sin detenerse
triunfante viaje de adrenalinas y novedades
cosa que estuvo bien mientras iba adentro
pero
(pero)
una vez que me incliné ya no fue gracioso
el esfuerzo por sostenerme para no quedar perdida
en agún lugar remoto, en el pasto del costado.
Ese es el problema con las ruedas que siempre están girando:
usted puede sentirse fantástica
cuando está viajando
mientras se alinea con las primaveras,
pero
(pero)
al correrse un poquito ningún talismán
en contra ni a favor
la va a salvar de no ser cosa que cae
que no gira que no es círculo
y que queda ahí, a la vera de los caminos
siendo pasado.